El otro día viendo 21 días en la mina, me sentí afortunado. 21 días trata de una periodista (Samanta Villar) que durante 21 días vive como lo hace otra persona, en este caso como Marlene, una minera del Perú.
Esta pobre mujer trabaja más de doce horas dentro de la mina Morococala, sin seguridad ninguna, con caídas de más de 50 metros sin señalizar, a oscuras, subiendo y bajando en un laberinto de minituneles, hasta un recoveco, donde en posición fetal, cabeza abajo, arañar con las manos la pared para sacar barro, que carga en sacos para después llevarlos a la entrada.
A esto añadimos el machismo de la zona, el maltrato de su marido borracho, que ha intentando quemar a ella y a sus hijos mientras dormían. Sin agua potable, solo una vez a la semana, por una hora, tienen agua corriente, en un grifo para todo el pueblo. Por el módico precio de un salario que no le da ni para comprar unos zapatos a su hija.
Esta pobre mujer vive con sus 5 hijos, en una casa de dos habitaciones, en una duermen los 3 niños pequeños y ella, en la misma cama, en otra sus otros 2 hijos.
Para soportar el mal de altura, o simplemente para colocarse diría yo, se pasan todo el día masticando hojas de coca, fumando y bebiendo alcohol.
La mujer tiene 35 años y aparenta 50, no conozco la de esperanza de vida en la zona, pero no creo que llegue a los 50 años.
En este video podéis ver la vida de esta gran mujer:
http://www.cuatro.com/21-dias/videos/mina-durisima-vida-marlene/20091127ctoultpro_57/
Repito, viendo esto me siento afortunado, todos nos quejamos del trabajo, pero conociendo la vida de Marlene, creo que por estar 8 horas sentados delante de un ordenador y aguantar al tonto de turno, nos debemos sentir felices. Marlene no sabe ni siquiera que es la felicidad.
Tal vez no estemos orgullosos de nuestro trabajo, pero ni el peor trabajo que se realice en España, se puede comparar al infierno de Marlene.
Lo más triste es que a las mujeres de la zona nos las dejan trabajar en la mina, excepto a Marlene, y es la única manera de conseguir dinero para mal vivir. Marlene dentro de su pueblo es una afortunada por trabajar en ese calvario.
Este video se lo pondría a los adolescentes y niñatos de 20 años, incluso de cerca de la treintena. Esos que ni trabajan, ni estudian, que no tienen respeto a sus padres, culpables de la situación. Esos que se gastan el dinero en emborracharse y drogarse los fines de semana. Aquellos que se juntan a hacer deporte espídicos o enrayados, porque no soportan penuria ninguna, ni sufrimiento. Esa generación que viene por detrás, inútil y estéril, a la que ahora llaman generación "ni-ni".
Que vean a los hijos de Marlene, cuya única diversión es la ducha mensual en una ciudad a más de 3 horas de distancia. Que miren sus ojos cuando su padre insulta a su madre desde la ventana, aquel que ha intentado quemarles. Esos chicos cuya esperanza es la mina.
Es bochornoso que esos chicos vengan a España y les miramos como delincuentes por ser extranjeros de segunda (a los extranjeros de primera, occidentales de aspecto ario, los idolatramos), les insultemos con motes xenófobos y pensemos en ellos cada vez que pasa algún delito.
Deberíamos fijarnos en la citada generación inútil, esa que se esta haciendo fuerte, incultos matones de barrio, los cuales consumen, a través de ayudas estatales, mi esfuerzo y aportación a la seguridad social.
Son la nueva generación de yonkis, las drogas de antes te consumían físicamente, te debilitaban, las de ahora te enaltecen, pero te consumen el cerebro, produciendo enfermedades mentales como psicopatías, demencia, etc, cuya curación tendremos que pagar todos los trabajadores, a esta panda de vagos inútiles.
Como solución, implantaría la mili, a todo aquel que ni trabaje, ni estudie, que cumpla el servicio militar; para que esta gentuza, saliera de su entorno de machitos, se encontrasen solos, cumpliendo unas duras reglas, sin reproche y con humillación.
No haría distinción entre hombres y liantas féminas, no quiero que me tachen de machista, las niñatas se comportan igual que los hombres, no hay distinción en esta generación. También implantaría el servicio social por si psicológicamente no estuvieran preparadas.
Mi pensamiento real es llevarlos a la mina de Marlene, que trabajen para ganar un sueldo que no llega ni para pagar unos zapatos, todos nos ahorraríamos los gastos de estos chupópteros, tanto sanitarios, como en justicia y en psicólogos.
Me siento afortunado, abochornado por la generación de niñatos que hemos creado e impotente por no poder ayudar a Marlene.
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como siempre Marx, genial... tienes una habilidad especial para plasmar por escrito tus pensamientos, lo que hace que tu blog sea muy facil de leer...
ResponderSuprimirRespecto a esta entrada, nada que añadir, tú has descrito la situación perfectamente... lo peor, esa generación llegará un momento en que tenga que ser el motor de nuestro país, pero sin disciplina, responsabilidad y conocimientos, dicifilmente serán capaces no solo de mantener a todo un país sino de mantenerse a ellos mismos.